¡Feliz Adviento 2025! Día 4

 

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Día 4: Primer Misterio Luminoso: El Bautismo en el Jordán

¡Hola, sean todos bienvenidos a este tiempo de gracia!

Comenzamos con un momento de oración: haz la señal de la cruz invocando a la santísima Trinidad:

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Meditación del día en texto bíblico:

«Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco"». (Mt 3,16-17)

Meditación:

El misterio del Bautismo de Jesús nos adentra en los orígenes, en el primer soplo sobre las aguas, cuando todo fue creado. Allí volvemos a reconocernos como creaturas amadas, la voz del Padre que sigue diciendo: “Tú eres mi hijo amado, en ti me complazco.”

 En Adviento, los caminos se allanan y las colinas se rebajan para que Él pueda venir a nosotros.

Así también el Bautismo allana en nosotros los senderos torcidos, limpia las aguas turbias, renueva lo que estaba seco. Es el paso de la oscuridad a la luz, del desorden a la vida nueva.

Y en este tiempo de espera, María nos acompaña como la mujer del “agua clara”. En su regazo, aprendemos a dejarnos habitar por el Espíritu, como Jesús en el Jordán.

En el Adviento, mientras el agua canta y el Espíritu desciende, María nos enseña a esperar, a confiar, a decir: ¡Ven, Señor Jesús!


Oración

Virgen María, Nuestra Señora del Adviento,

Tú que llevaste en tu seno la Vida nueva,

haznos dóciles al Espíritu que renueva la tierra.

Madre del Agua y del Cielo,

tú que viste abrirse los cielos sobre tu Hijo en el Jordán,

ayúdanos a escuchar también nosotros la voz del Padre

que nos llama hijos amados.

Virgen del silencio y de la espera,

enséñanos a sumergirnos en el misterio del amor de Dios,

como Jesús se sumergió en las aguas del Bautismo.

Haz que, purificados y regenerados, podamos salir al encuentro del que viene. Amén

Reza 1 padrenuestro + 10 avemarías + 1 gloria

Conclusión:

Al terminar, guarda un momento de silencio y di con el corazón:

Jesús, nuestra esperanza, sálvanos. Danos la paz.

Virgen del Adviento, camina con nosotros.


Terminamos con la oración de la comunidad:

Letanía de Adviento: Virgen María, Nuestra Señora del Adviento

Virgen María, Nuestra Señora del Adviento,
— ruega por nosotros.

Tú que acogiste la promesa de Dios en Nazaret,
— enséñanos a reconocer su ternura en lo cotidiano.

Tú que saludaste a Isabel con corazón abierto,
— haz que nuestros gestos sean bendición y compañía.

Tú que diste a luz a Jesús en un pesebre humilde,
— ayúdanos a ser “Casa del Pan” para quienes sufren.

Tú que presentaste a Jesús en el Templo,
— enséñanos a esperar con paciencia y confianza.

Tú que hallaste a Jesús en medio de los maestros,
— guíanos a buscarlo cada día en nuestra vida.

Tú que nos enseñas que Adviento es una fiesta de espera,
— haz que preparemos nuestro corazón con cuidado y alegría.

Tú que nos muestras que Dios cumple sus promesas,
— ayúdanos a vivir la esperanza, la fe y la cercanía en lo cotidiano.



De Hozana
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   Ana M.G.C.💜

¡Dios te bendiga! 

¡Feliz Adviento 2025!

🙏

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